Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia, intereses y nuestros servicios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información en nuestra Política de cookies.Términos y condiciones

Aceptar

Haz eliminado tu cuenta con éxito, recuerda que puedes volver a registrarte en cualqueir momento.

X

¿Cómo es ser una persona con síndrome de down? Historias de familia y amor 

Pablo nació en octubre de 1999 como un bebé anhelado por sus papás, quienes comentan que no esperaban que su hijo naciera con la condición del Síndrome de Down, y que el médico les había dicho que 1 de cada 800 niños nacía con este privilegio, que en poco tiempo iban a entender por qué él veía la condición como un privilegio. 

Luego de que los papás tuvieron la etapa de preguntas donde no sabían cómo afrontar una condición como esa, aprendieron por qué es un gran regalo de la vida tener un hijo como Pablo. En sus propias palabras. 

“Los niños que tienen esta condición son muy transparentes, amorosos y les cuesta mucho decir mentiras”, esto último lo recuerdan entre risas.

Pablo cuenta que tuvo una etapa privilegiada en el colegio ya que jamás tuvo ningún tipo de trato diferente por su condición de síndrome de down, y sus compañeros nunca tuvieron nombres raros hacia él ni lo hicieron sentir como alguien diferente al resto. Luego de haberse graduado con éxito en el Colegio Gran Bretaña, estudia gastronomía y pastelería en la Escuela de Gastronomía Mariano Moreno. Además de ser un excelente cocinero, Pablo es un apasionado melómano que interpreta el piano y la batería desde que era muy pequeño. En la música, la cocina y su familia encuentra todo lo que necesita para seguir creciendo cada día como un gran profesional. 

Pablo también hace énfasis en algo muy puntual y es que sueña con que en la sociedad exista igualdad e inclusión para las personas con su condición. Aunque Pablo es consciente de su discapacidad, esto jamás lo ha detenido para hacer todo lo que se ha propuesto y jamás ha perdido la confianza, que es la clave para que una persona con su condición se desarrolle normalmente dentro de la sociedad:

“Siempre me han tratado como una persona normal, no me gusta que me presionen y yo sé cómo tengo que hacer las cosas. Las personas con esta discapacidad somos personas normales y nos gustan que nos traten como personas normales”

¡Feliz día mundial del síndrome de Down!

Esta es la historia de Pablo, pero también es la historia de millones de personas en el mundo con síndrome de down. Una condición que hoy conmemoramos 21 de marzo día mundial del síndrome de down con una enorme dosis de agradecimiento por darnos la oportunidad de vivir la vida con estas personas únicas, honestas y transparentes. Como le dijo el doctor a los padres de Pablo, es todo un privilegio. Un privilegio que compartimos junto con las sonrisas que estos seres maravillosos y sus personalidades excepcionales llenan de vida a cada lugar en el que están. 

¡Feliz día mundial del síndrome de Down!

CARGANDO...