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La lactosa es un hidrato de carbono que solo se encuentra en la leche de los mamíferos. Los derivados lácteos y muchos procesados también la contienen. Su función es aportar energía, desarrollar masa muscular y realizar otras funciones de mantenimiento.

Pero ¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La intolerancia a la lactosa es una afección que puede presentar tu organismo y se caracteriza por lo siguiente:

  • Cuando tu intestino delgado carece o tiene escasa cantidad de lactasa, la enzima encargada de descomponer la lactosa y permitir su absorción.
  • Cuando los síntomas se manifiestan entre los 30 y los 120 minutos luego de la ingesta de leche o derivados lácteos.
  • Podrás experimentar hinchazón del abdomen, diarrea, producción de gases, dolores abdominales y calambres en el estómago.

Sobre este tema se habla mucho, en ocasiones sin conocimiento. Por eso es bueno que estés al corriente de algunas certezas y falsedades.

Intolerancia a la lactosa, mitos y verdades

  • Verdad n° 1. Ya sabes que la intolerancia es consecuencia de la insuficiencia de la enzima lactasa. Los bebés producen esta enzima naturalmente. A medida que crece, la producción de lactasa se disminuye.
  • Mito n° 1. Es falso creer que debes dejar de consumir lácteos, el alto contenido de calcio de la leche hace que su consumo sea insustituible. Por eso es que si padeces de intolerancia, existen los productos deslactosados o con bajo contenido de lactosa, como los fermentados o los quesos.
  • Verdad n° 2. los síntomas asociados a la intolerancia a la lactosa son similares a los del colon irritable. Esos síntomas son: distensión abdominal, meteorismo, dolor abdominal y diarreas. Y es importante que sepas que hay veces que se pueden presentar ambos cuadros, de manera que un buen diagnóstico es primordial.
  • Mito n° 2. El que dice que tienes que acudir urgente al médico. Hazlo, solo si las molestias son permanentes y afectan tu calidad de vida.
  • Verdad n° 3. Los síntomas desaparecen junto con la eliminación o con la limitación del consumo de lactosa en la dieta.
  • Mito n° 3. Es falso que sea una afección grave que pueda derivar en cáncer. Sus trastornos son fácilmente reversibles.
  • Verdad n° 4. Es cierto cuando se afirma que la leche, sea Entera, semidescremada o descremada, tienen más lactosa que sus derivados.
  • Mito n° 4. Es falso cuando se dice que solo los adultos la padecen. Los niños también pueden ser afectados, aunque son casos muy poco frecuentes.
  • Verdad n° 5. La intolerancia a la lactosa tiene diferentes grados de afectación. Es así, algunas personas pueden tomar una taza de leche sin problemas y otras manifiestan síntomas al primer sorbo. Tampoco es igual el sufrimiento en la niñez con respecto al que se padece durante la etapa adulta.
  • Mito n° 5. El que atribuye menor valor nutricional a los productos deslactosados.
  • Mito n° 6. El que dice que la ingesta de lácteos favorece la aparición de caries y de osteoporosis. La leche contiene vitamina D y calcio, ambos previenen la osteoporosis. Los lácteos estimulan la secreción de saliva y protege de bacterias que metabolizan el azúcar.

Por último, un consejo si eres madre. Si tu hijo expresa intolerancia a la lactosa, lo primero que tienes que hacer es suspender la ingesta de leche. Dejas pasar un tiempo y la vuelves a incorporar lentamente en su dieta, de esta manera podrás darte cuenta si el problema persiste o se ha superado. Y si la intolerancia se mantiene, deberás volver a una dieta libre de lactosa y repetir el proceso pasado un tiempo.

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