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La pintura es una forma de expresión que hemos desarrollado desde niños. Sea en un pedazo de papel o en la pared, era un pasatiempo que realizábamos con gran satisfacción y expectativa.

Ahora, de adultos, con mejor capacidad para disfrutar del arte, este hobby nos puede beneficiar más allá del entretenimiento. El arte es una gran herramienta para encontrar momentos de relax y conexión con nuestras emociones. Participando de talleres o de forma autodidacta, cada uno de nosotros, puede encontrar un momento para soltar la imaginación.

Esto nos permitirá abandonar preocupaciones, creando una obra de arte que nos conecte con nuestros sentimientos y deseos más íntimos. Al abordar esta forma de arte como nuevo hobby, nuestros sentidos se desarrollarán mucho más, y es que pintar requiere de concentración. La observación de colores, formas, luces y sombras en los objetos que nos rodean cotidianamente ya no pasarán desapercibidos.

La pintura como hobby para estimular el cerebro

Beneficios de la pintura en la salud

Todo esto redundará de manera provechosa en nuestra salud, dado que entre sus beneficios tenemos que:

Abre una nueva vía de comunicación.

El arte humaniza, y nos permite comunicarnos en un lenguaje diferente y personal. A través de ella, podemos manifestar múltiples sentimientos, emociones y pensamientos. Es una forma de comunicación especialmente recomendada para personas tímidas, poco capaces de comunicarse verbalmente de forma fluida y natural.

Mejora y afina nuestra motricidad.

El uso de diferentes herramientas necesarias para pintar, estimula nuevas conexiones cerebrales, fortaleciendo y afinando nuestra motricidad. Siendo una actividad recomendada para mejorar la memoria.

Estimula la actividad cerebral.

Con ella estimulamos, tanto el hemisferio izquierdo como el derecho de nuestro cerebro. El primero responsable del lado lógico racional, y el segundo de nuestra creatividad, imaginación y emociones.

Cuando pintamos, trabajamos con el cerebro, desarrollando su capacidad. Además, ayuda a combatir el Alzheimer, fomentando y robusteciendo la imaginación.

Favorece la concentración y es beneficiosa para nuestra salud mental.

Ayuda a vencer el miedo a enfrentarnos a nosotros mismos. Al favorecer la concentración, nos ayuda a adquirirla.

Nos hace perseverantes, y nos motiva a ejecutar proyectos personales. Nos mantiene centrados en lo que queremos transmitir y ejecutar. Es una actividad catártica, que nos distrae de los problemas, los desequilibrios emocionales, sacándonos la angustia mientras hacemos algo relajado.

Mejora la autoestima y desarrolla nuestra inteligencia emocional.

Observar nuestro progreso al encarar una obra pictórica, nos ayudará a fortalecer la autoestima e individualidad.

Las emociones forman parte del mundo creativo. Hacer fluir esas emociones cuando pintamos, crea armonía entre corazón y mente.

La visualización y relajación obtenidas, nos encaminan al bienestar emocional, energético, orgánico y espiritual, en un mundo estresante y caótico.

Por todas estas razones, sea por salud, sea por entretenimiento y diversión, o por metas personales, manos a la obra… ¡Y a pintar!

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